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ESTÚPIDOS ZOMBIES (PARTE TRES) POR IRENE COMENDADOR

¡¡¡Estupidos zombies!!! (Parte 3)

No sabia en verdad donde nos dirigíamos, el puto gordo, el tal Paúl corría bastante rápido para lo que su aspecto denotaba, y es que creo que el cansancio en mi ya era extenuante.

_ ¿Dónde vamos?_ pregunte lo mas amistosamente que pude

Pero no me contesto, solo me miro de reojo y pude ver el odio emanar de sus poros, cada vez me daban mas ganas de pegarle un tiro y apropiarme de la bolsa que cargaba a sus espaldas.
Volví a preguntárselo en un par de ocasiones mas, y se notaba que cada vez se ponía aun mas nervioso, mas furioso con mis “impertinencias”, pero me daba igual, ahora el mundo no era un sitio en el que tener miedo hacia un simple humano, ni donde pasar vergüenza por tus actos, ahora el infecto mundo era una prueba de supervivencia, una maldita prueba que te ponía travas a cada segundo.

_ Deja de preguntarme eso, ya te dije que no voy contigo a ningún lado, así que deja de perseguirme_ me dijo casi en un grito

Pero los estupidos zombies estaban muy cerca de nosotros y en cambio mis pasos cada vez eran más lentos.

Al dar la vuelta en una esquina, mi cuerpo se petrifico en el acto, había allí mas de treinta hijos de puta, con sus tripas fuera y sus dientes negros, relamiéndose como si delante de un festín estuviesen, y ya podía ver cual era el plato principal, sorbete de sesitos de Emma y asadillo de inmensas tripas de Paúl.

Casi derrapamos en el suelo al ver que nos habían acorralado, porque al darnos la vuelta como por arte de magia allí estaban, otros diez o doce zombies, esto no era una casualidad y por un momento vi la mano del zombie-inteligente en ello, como si nos hubiesen guiado como ganado, y aunque no estaba presente, podía notar que no era del todo casualidad nuestro cautiverio.

Paúl apunto a sus cabezas y empezó a disparar, casi no podía oír ya nada, el sonido de su arma me atronaba el cerebro, y yo sin saber ni como lo había hecho ya estaba dando tiros a sus pustulantes caras con mis dos armas pequeñas, puesto que la escopeta a esta distancia no era tan efectiva.

Hubo un momento en el que no podía ver nada, todo a mí alrededor se volvió negro y creí sentir un dolor punzante en mi pierna derecha.

El pánico me inundo, el fuego se apodero de mi entendimiento, y como un perro rabioso me revolví, pegando patadas a todo el que se me acercaba, los tenia tan encima que no podía ya disparar a nada, así que empuñe mi escopeta y empecé a reventar cabezas con la culata.

No podía ver a Paúl y supuse que ya se lo habrían comido entero, ni se escuchaban los disparos.

Pero algo sucedió, algo muy extraño, en un segundo estaba cubierta de una espuma blancuzca, con un olor fuerte, y era realmente fría, mi cuerpo empezó a sufrir unos escalofríos y mi respiración por momentos costaba mas, el aire parecía no querer entrar en mis pulmones ya cansados por los ataques.

Inconscientemente me tire al suelo y empecé a gatear por el, era un alivio no tenerlos encima, y podía tocar sus pies através de aquella sustancia rara que me rodeaba, como si de la fiesta de la espuma se tratase.

Varios de ellos se tropezaron y al caer me aplastaron con sus cuerpos podridos y repletos de mierda putrefacta y maloliente, las arcadas me sobrevinieron y sin poder evitarlo empecé a vomitar, no tenia mucho alimento en el cuerpo, así que solo podía expulsar bilis, y esta cabrona quemaba por donde pasaba, mi garganta entre el olor de la supuesta espuma y mis vómitos parecía en llamas.

Cuando hube avanzado lo suficiente algo me agarro del brazo, algo fuerte, e intente revolverme para deshacerme de su agarre, pero como seguía vomitando me era imposible controlar mi actos.

Con mi camisa me limpie la boca, los ojos, el resto de mi cara y entonces vi a que se había debido todo. El que me estaba agarrando era Paúl, que estaba también cubierto de esa espuma toxica, y este tiraba de mi como si de un saco sin peso se tratara.

Su camisa también tenia vomito y no era mío, por lo que comprendí que el también había tenido la misma reacción que yo.

Corríamos hacia no se donde, cuando unas voces nos sobresaltaron, eran muy tenues, pero pronto supimos que provenían de la azotea del edificio en el que nos habían capturado.

Una persona estaba haciéndonos señas con ambas manos, dando gritos pero no podíamos entender que decía con el ruido ensordecedor que emitían los zombies a nuestras espaldas.

Miramos hacia atrás y vimos como los podridos intentaban salir del mar espumoso y blanco.

_ ¡¡¡Dirigiros al edificio rojo!!!_ decía y repetía la pequeña voz, desde la azotea

Ni se porque le hicimos caso pero empezamos a correr hacia él, que estaba como a unos treinta metros.

_ No, por la principal no, pasad por la parte trasera_ seguía dándonos ordenes el extraño

Y así lo hicimos, rodeamos el edificio rojo y encontramos una pequeña abertura, pero al ir a empujarla esta no se abrió, dimos patadas, puñetazos, incluso Paúl empezó a tomar impulso y con uno de sus grandes hombros golpeaba el frío metal, pero este parecía no inmutarse a nuestras envestidas.

Ya iba a salir de allí echando leches, puesto que los infectos despojos estaban detrás nuestro, con sus manos tan cerca que consiguieron hacerse con mi camisa, agarrandome de ella al mismo tiempo que la puerta se abría desde dentro.

Pero no podía pasar, el zombie me tenía bien agarrada y Paúl al parecer tenia mucha prisa y se adentro antes que yo, incluso hizo el amago de ir a cerrarme la puerta en mis narices, así que me quite la camisa, forcejeando y dando un golpe a la puerta entre, cerrándola inmediatamente detrás de mí.

_ Maldito hijo de puta, me ibas a dejar ahí fuera sola_ le grite a pleno pulmón

Pero el no me contesto, solo se dio la vuelta y empezó a subir las escaleras dirección de la azotea. Le agarre del brazo y lo encare,

_ Mira gilipollas, como vuelvas a hacer algo así, te juro que tus sesos estarán adornando las paredes, ¡¡¡¿entendiste mamón?!!!_ Y hasta creo que despedí trozos de vomito en mi reproche que fueron a para a su horrenda cara

Fue la primera vez que vi miedo en sus ojos, quizás yo no fuese muy grande, pero si que tenia un par de huevos y los iba a utilizar.

Le empuje contra la pared de las escaleras y subí la primera, dejándole solo, o eso creía yo.

_ ¡¡Espera tía!!_ oí a mis espaldas y esa no era la voz de Paúl

Pero al darme la vuelta me quede sin aire, incluso me restregué los ojos intentando comprender como un niño que parecía tener no mas de trece años, había sobrevivido a un solo día en este maldito pueblo infectado de monstruos.

_ Me llamo Nicolás, Nick para los amigos, y joder que ganas tenia de hablar con alguien que no fuese un engendro de esos, tienen unas conversaciones muy poco originales_ y empezó a reírse el niño de pelo oscuro y rizado

Le di la mano y este al ir a apretármela me miro muy fijamente a los pechos, que por culpa del zombie de la puerta, estaban mas descubiertos de los normal, y un sujetador negro de encaje no era ni mucho menos el mejor de los atuendos.

_ Joder tía, que mala ostia tienes, con lo chica que eres le has acojonao al gordo este_ dijo señalando a Paúl

_ Primero, ni se te ocurra llamarme “tía”, porque puedo cortarte esa lengua malhablada que tienes niño, me llamo Emma y segundo como no apartes la vista de mis tetas te arranco los ojos, ¿es que nadie te enseño modales?_ conteste apretando con algo mas de fuerza su mano

En ese momento y antes de que Paúl pudiera defenderse de las palabras de muchacho, la puerta empezó a vibrar, y los infectados daban gritos de cólera tras ella, parecian querer tirarla a bajo.

Paúl y yo en un acto reflejo empuñamos de nuevo nuestras armas y apuntamos hacia ella, esperando volver a tenerlos en frente.

_ No preocuparse chicos, que esa puerta aguantaría hasta un tanque_ dijo Nick a carcajada limpia

Subimos para arriba acatando sus ordenes, la casa tenia dos plantas y la azotea, que fue el primer sitio que nos enseño. Allí estaba al fin la resolución que mi mente necesitaba, allí en el suelo había como unos cuatro extintores de incendios, que eran los causantes de mi apariencia y por supuesto también mi salvación, este chico, este niño nos había salvado la vida e inmediatamente se lo agradecí.
Le di un abrazo para que viera que de veras estaba muy contenta de que hubiese actuado así, pero el chico no se lo pensó y me puso las manos en el culo, apretando sus palmas allí.

Me separe rápidamente,

_ Mira esta vez te lo voy a perdonar, porque tu me has salvado la vida, pero ahí amigo mío, como te atrevas a tocarme de nuevo así, no solo perderás los ojos, si no algo que creo que echaras mucho de menos, ¿ok?_

Y su cara cambio al pánico, este no me conocía, pero tenia que ser una desagradable, porque en definitiva no era nada mas que una chica floja, sola, en un mundo de hombres locos, unos por zombies y otros por salidos, y su corta edad no hacia que eso cambiara.

El fuerte que Nick se había montado era de todo un profesional, tenia una despensa con comida, que para el solo le podría servir como para unos cuatro meses, había muchas latas y demás, tenia dos cuartos de baño en la segunda planta y le pedí permiso para usar uno de ellos, entre la espuma, los seso pegados en mi pelo y el resto de vomito en mi pecho, casi apestaba mas que los estupidos zombies.

Cerré la puerta con un cerrojo y deje en la repisa de la ducha el arma, dispuesta a usarla si alguien intentaba pasar. Al sentir el agua resbalar por mi cuerpo varias sensaciones encontradas me sobresaltaron, una de total descanso, era muy placentero quitarse tanta porquería del cuerpo, parecía pesar como veinte kilos menos, pero por otro lado la culpa me embargo, la culpa de que ahora tenia que estar llegando hasta Jack, no podía ni quería pensar si estaría bien, si habrían dado con su paradero, si era así el no podría sobrevivir a un ataque en sus condiciones, y si no le habían encontrado, quien me decía que la infección no habría acabado con el ya. Me termine de quitar el jabón rápidamente y salí de la ducha olvidando lo placentero que era estar dentro.

No tenia que ponerme a parte de mi ropa sucia, así que la lave un poco en el lavabo y escurriéndola con fuerza me la volví a poner, era tan poco gratificante tener ropa mojada sobre el cuerpo, la humedad calaba hasta los huesos y la sensación no era muy agradable, pero estar en sujetador era mala idea. Debía agenciarme algo de ropa en cuanto pudiese.

El cansancio llego cuando salí del baño, mi cuerpo pesaba como si mis huesos estuviesen hechos de hierro, como si mis piernas fuesen hormigón, sin movilidad alguna.

Me dirigí a la azotea y allí estaba Paúl, con el pelo mojado y una ropa nueva o al menos limpia, al parecer el otro baño le había usado el. Incluso se había afeitado, no es que estuviese guapo, mira que era feo el condenado, pero al menos su aspecto ahora no era repugnante como en un primer momento me había parecido.

_ En la habitación de la derecha, nada mas bajar por las escaleras te deje ropa limpia, lo que pude encontrar que supuse te valdría_ dijo Nick, pero una extraña sonrisa cruzo su cara

Tanto el baño como saber que me iba a poner ropa limpia me hacia un poquito mas feliz.
Una felicidad que no duro mucho, la famosa ropa eran unos culotes de color amarillo pollo y una especie de top gris, que aunque muy bonito no dejaba mucho a la imaginación.
Mejor eso que nada, o que ropa mojada, me dije a mi misma, así que atranque la puerta con la cómoda, para que los dos gilipollas de la azotea no tuviesen oportunidad de entrar y pillarme en bolas y me puse la ropa, incluso encontré unos tirantes algo masculinos en un cajón, mientras rebuscaba otra cosa mas decente. Me coloque los tirantes para evitar que los pequeños culotes dejaran de tapar lo poco que ya de por si tapaban e inconscientemente mis ojos se posaron en la cama, que me llamaba a voces, y mis parpados parecian responderla.

Sin soltar el arma de mi mano me desplome en la mullida cama, solo dormiría unos segundos, me decía a mi misma, no podía permitirme el lujo de tardar en encontrar a Jack, pero mi cuerpo necesitaba un momento de desconexión, si no calculaba mal llevaba casi cincuenta horas sin pegar el ojo, y sino quería que me descuartizaran los putrefactos engendros de la calle, debía al menos estar algo mas descansada y recuperar algunas fuerzas.

Pero cuando abrí el ojo, por el pequeño hueco de la ventana no se veía luz, eso significaba que se me había echo de noche, y me sobresalte, pegando un bote de la cama que casi doy contra la pared al trastabillar mis pies. Y entre en pánico, ¿Cuánto tiempo habría estado dormida? ¿Estarían fuera Paúl y Nick?

Suponía que si, pero ¿como no me habían venido a buscar?

Me dolía la garganta, como si hubiese estado gritando todo el rato, y mi pecho no dejaba que el aire penetrara hasta el fondo de mis pulmones.

Retire el mueble que obstaculizaba la entrada a la habitación y subí a la azotea, puesto que se podían oír las risas del chaval y la voz grave de Paúl.

_ Bueno…. la bella durmiente ya despertó_ decía Nick mirando mi atuendo, perdiendo la vista en cada detalle de mi ropa, o mejor dicho de mi piel expuesta.

_ Será mejor que subas esa vista, mira que tengo un cuchillo y te juro que se usarlo_ le dije amenazante

_ ¿Cuánto tiempo e dormido? ¿Por qué no me habéis despertado?_ exigí saber

_ Mira preciosa, al parecer no lo estabas pasando nada mal en esa habitación_ decía Nick pícaramente

_ ¿A que coño te refieres?_

_ “Oh, Jack, Oh por favor, si, si, por favor Jack…….._ dijo haciendo un intento pésimo para imitar mi voz

Pero no me sonroje, es verdad en los últimos días, antes de que hirieran a Jack, había soñado con el, y para deleite de mi cerebro, cuando despertaba el cumplía todos y cada uno de mis sueños, pero ahora eso había cambiado, incluso no me acordaba de haber soñado con el.

Nick seguía haciendo esa estupida imitación cuando le corte en seco,

_¡¡¡Basta estupido!!!, joder que te pareces a los mugrientos de ahí abajo con tan poco cerebro, lo que yo haya dicho no te incumbe, así que ahora dime que hora es_ le grite acercándome a el

Y entonces Paúl que hasta ese momento no había abierto la boca para nada, cogió su arma y con mucha rapidez me apunto a la cara, y mucho mas lejos de la realidad en vez de sorprenderme, estaba en tal estado de nervios los últimos días, que tuve tiempo de sacar de mi cinturón la mía y apuntarle también a el contra el careto.

_ ¡¡¡¿Qué pasa?!!!_ gritaba Nick, mirándonos a ambos con el semblante blanco como la cal

_ Apártate de ella ahora mismo muchacho_ dijo Paúl con voz grave y autoritaria

_ Pero tío, ¿estas loco? ¿Qué coño te pasa? ¿Qué os pasa a los dos? Bajad las armas ahora mismo, ¿a que viene esto?_ respondía Nick nervioso y haciendo caso a Paúl, dando unos pasos hacia atrás separándose de mi

Yo no entendía nada, pero si el gordo seboso me apuntaba a la cabeza, ten por cuenta que la que iba a disparar primero era yo.
Nick intento volver a acercarse a mi para poner su mano sobre mi arma y poderla bajar, aunque yo no le dejaría, claro.

_ ¡¡¡No te acerques a ella idiota!!!_ grito Paúl de nuevo.

_ No ves que la han mordido_ dijo mirando ahora a mi pierna derecha, donde tenia una muy fea herida. IRENE COMENDADOR

(por cierto, nuestra infectada Irenilla se ha ido a las Américas y reiniciará sus próximos capítulos en Septiembre. Seguro que termina de infectar a todos esos yanquis. Eso, eso, que el virus invada todo el planeta. Un beso y envía fotos. e Ireniiiiiiiiilla)

4 comentarios:

  1. Muy buen capitulo Irenilla divierte mucho en tu vacaiones

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  2. Y ahora? Si la heroína está infectada, quien va a ser el prota, quien va a salvar a Jack? Ya tengo ganas de conocerle.
    Esperando el siguiente.

    Besos

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  3. Noooooo Emma nooooo!!! Ya quiero saber como sigue... esta Irenilla mala que me deja con esta intriga :(
    Y sobre el gordito corriendo... no importa el estado fisico que tengas, por su vida corre cualquiera, si lo sabre yo jeje
    Dios... voy a volver a mis horribles sueños despues de leer esto pero bue... me la banco porque me intriga saber como sigue jeje

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  4. Ah Irene tu es que eres mala como diantres me dejas asi ah?? no te remuerde la conciencia?? noq va con lo ien que te la estaras pasado por alla ni pendiente jejej!!!

    Um espero esa herida signifique otra cosa!! es mas eso creo xq vamos en cuantotiempo se empiezan a transformar en zombies???

    En fin ya esperare con ansias tu regreso mi Irene!! besotes!!!

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